de
El Diario de la República
La intendenta Stella Maris Lobos sueña con construir una fuente de agua con la recaudación.
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Estadísticas delictivas nulas. A pesar de
la gran cantidad de gente, la policía neutralizó las aglomeraciones
estancadas de personas.
| Foto:
Nicolás Varvara y Alejandro Lorda
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415 infracciones. los efectivos pidieron documentación y realizaron controles de alcoholemia.
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Cuando la tranquilidad regresa a Villa de la Quebrada, el
panorama es desolador: no hay música, ni gritos y la basura que dejan
los puesteros y caminantes se circunscribe a cajas, bolsas, papeles y
botellas con los contenidos más extraños, son algunos de los vestigios
que quedaron desparramados, en las pocas cuadras que forman parte del
pueblo, del paso de las 225.193 personas que participaron de la
festividad del Cristo de la Quebrada, hasta ayer a las 18 en la capital
de la fe. Una cifra superior a la del año pasado, en la que hubo más de
ciento ochenta mil visitantes. Al momento de analizar los aspectos a
mejorar y de comenzar a proyectar qué realizará el Municipio con el
dinero recaudado, tras la multitudinaria visita, la intendenta de la
localidad, Stella Maris Lobos afirmó que es muy temprano para saber los
números que dejó la edición 2014, pero que ella sueña con construir una
fuente de agua iluminada en la rotonda de entrada al pueblo.
A Villa de la Quebrada ingresaron 25.559 caminantes para cumplir sus promesas.
La primera inversión de la gestión de Lobos fue la
construcción del boulevard 9 de Julio con la ayuda del Gobierno de la
Provincia; en 2013 el Municipio invirtió más de cuatrocientos mil pesos,
que le dejó la celebración religiosa, en iluminación para la calle
Rivadavia, en la remodelación de los monumentos de la plaza, en la
limpieza de las plaquetas, en la parquización del espacio público, en la
puesta en valor de los juegos y en las luces de la fachada de la
iglesia, además de pequeñas obras y trabajo social.
Con actitud positiva destacó que los comerciantes y la gente prestaron más atención a las exigencias municipales.
“No hacemos oídos sordos a los reclamos, hubo falta de agua el viernes,
porque no contamos con la infraestructura necesaria en la Villa. Las
cañerías resultan chicas y pocas, entonces se produce la ausencia de
presión. Es entendible que en un pueblo de casi mil habitantes, que de
pronto recibe a más de doscientas mil personas en tres días, colapse la
electricidad y los servicios. Es una cuestión lógica”, explicó Lobos y
agregó: “Si vivieran en la localidad esas falencias están ausentes
porque durante el año la demanda es acorde a la cantidad de gente. De
todos modos es algo que iremos mejorando, se trata de un compromiso que
asumí cuando empecé a trabajar como intendente: mejorar la calidad de
vida de los habitantes del pueblo”.
San Luis Solidario, a cargo de Omar Terc, trabajó codo a codo con el
Municipio y la Policía de la Provincia, para cubrir las emergencias que
se desarrollaran en el trayecto hacia la Villa de la Quebrada, por la
Autopista 25 de Mayo, y dentro del pueblo.
“El balance es positivo para nosotros ya que no hubo que intervenir en
emergencias de gran porte. Durante la noche de peregrinación atendimos a
más de veinticinco promesantes que no pudieron llegar, principalmente
en la zona de El Suyuque”, especificó Terc y aseguró que en la mayoría
de los casos atendieron a personas con principios de hipotermia y
cansancio.
Aquellos que no pudieron completar los treinta y ocho kilómetros que
separan a la Villa de la capital puntana fueron trasladados en
camionetas.
“Estamos muy contentos porque durante la festividad trabajamos para
lograr un registro de donantes. Tuvimos más de cien voluntarios
inscriptos de todo el país. Quienes deseen donar sangre se pueden
comunicar al 0800 333 1174 las 24 horas”, dijo Terc, quien, junto a
seguridad comunitaria del Municipio y auxiliares de la Cruz Roja
proveyeron de agua a algunos campings que quedaron sin el servicio el
viernes.
Operativos de seguridad
Despacio y enfilados 24.853 vehículos ingresaron a Villa de la Quebrada
a lo largo de la festividad. Fueron controlados exhaustivamente para
prevenir cualquier tipo de accidente.
Hubo más de seiscientos efectivos que trabajaron en el operativo de
seguridad, entre ellos la Policía Caminera, de Tránsito, Bomberos, la
Caballería, Grupos Especiales de Cuerpo de Operaciones de Alto Riesgo
(COAR), Canes, Delitos, Informaciones, Toxicomanía y cadetes del
Instituto Superior de Seguridad Pública Juan Pascual Pringles (ISSP).
“La estadística delictiva es casi nula: hubo solamente dos robos,
detuvimos a diecisiete personas para averiguación de medios de vida;
tuvimos veintisiete menores entregados por Comisaría del Menor a sus
padres; cuatrocientas quince infracciones de tránsito, de las cuales
ocho eran por alcoholemia y una por la ley de fauna, en esta
secuestramos armas largas y cuchillos”, especificó el comisario
inspector, Darío Neira y agregó: “Hubo mucho respeto hacia nosotros y a
los símbolos religiosos. Pudimos evitar aglomeraciones estancadas de
personas, para que no existan sustracciones de billeteras, celulares y
objetos personales pequeños. Otro logro fue que durante la procesión
hubo comercios que despejaron las calles y apagaron sus parlantes”.