Hacia el final de Casablanca, dirigida por Michael Curtiz en 1942, con elenco internacional, cinta de culto, figura entre las diez primeras de las cintas de amor, su canción As time goes by, sigue solicitada al día de hoy en los bares con pianista, el capitán Renault, el policía francés interpretado por Claude Rains, da la orden que se inscribió en el imaginario colectivo,
- Detengan a los sospechosos de siempre.
Concluyendo la secuencia, dice a Rick, el personaje de Humprey Bogart,
- Presiento que este es el comienzo de una gran amistad.
Una secuencia simétrica se presenta en un episodio de Boston Legal, serie de televisión, 2007, en la secuencia del diálogo entre dos abogadas.
Shirley Schmidt (Candice Bergen), intentando estrechar una amistad con Lori Colson (Monica Potter), le pregunta con quien se acuesta.
Ella responde,
- Con los sospechosos de siempre.
En realidad, Shirley Smith intenta sonsacarle hasta dónde llegó con Alan Shore (James Spader). Cuando confirma lo avanzado del juego de mutuas seducciones entre ellos, la despide laboralmente.
En un tiempo en que todo el mundo reivindica sus códigos de modo tan intenso que tal temática ha sido incluida en mensajes publicitarios, códigos hay, aunque más suman los códigos que faltan.
De mi libro CONSTRUCCIÓN DEL AMOR Acerca de relaciones duraderas, en el capítulo QUIÉN ES QUIÉN
lunes, 19 de julio de 2010
67 MINUTOS POR 67 AÑOS EN EL CUMPLEAÑOS DE NELSON MANDELA
La Asamblea General de Naciones Unidas ha declarado el día de cumpleaños del líder sudafricano, 18 de Julio, como el Día de Mandela. Esta celebración conmemora la contribución de Nelson Mandela a la libertad mundial.
El embajador de Sudáfrica ante la ONU ha elevado la iniciativa señalando a Nelson Mandela como digno representante de los postulados de esta institución.
Desde el Nelson Mandela Institute for Education se ha lanzado una convocación para que cada persona dedique 67 minutos de su tiempo a una buena causa. El número guarda correspondencia con los 67 años que Mandela dedicó a la integración por encima de la discriminación y a la paz en su país.
Vía Internet, la propuesta, excelente siembra para mejorar las relaciones y las vidas de los habitantes del planeta, ha trascendido las fronteras de su país.
El embajador de Sudáfrica ante la ONU ha elevado la iniciativa señalando a Nelson Mandela como digno representante de los postulados de esta institución.
Desde el Nelson Mandela Institute for Education se ha lanzado una convocación para que cada persona dedique 67 minutos de su tiempo a una buena causa. El número guarda correspondencia con los 67 años que Mandela dedicó a la integración por encima de la discriminación y a la paz en su país.
Vía Internet, la propuesta, excelente siembra para mejorar las relaciones y las vidas de los habitantes del planeta, ha trascendido las fronteras de su país.
sábado, 10 de julio de 2010
TENGO LA JUGADA EN LA CABEZA
-Tengo la jugada en la cabeza,
dijo recientemente, en un reportaje durante el Mundial de Fútbol, el director técnico de la Selección Argentina, Diego Maradona, elegido como mejor jugador de fútbol del mundo en el siglo XX.
Arnaldo Rascovsky, 1908-1995, psicoanalista argentino, apareció en la sección de espectáculos en una nota de fines de la década del 80. Esta crónica informaba acerca de una fiesta donde el protagonista era Maradona. Arnaldo opinó, claro y preciso, sin dejar lugar a dudas con su apreciación,
- Muchos cambios, muchas experiencias, con la historia que tiene, qué bien le vendría psicoanalizarse a este muchacho.
Eso vale para todos. A psicoanalizarse van las personas valientes, es ir para abrirse a un diálogo desnudo, descarnado, formado de exponer oscuridades y secretos, miserias y dolores, vergüenzas y cobardías, codicias y avaricias, necedades y obstinaciones; llegás hasta donde venzas tus resistencias. Y entonces sos el que hubieras sido en las mejores circunstancias de tu vida y la jugada que tenés en la cabeza, la ponés en palabras, la dibujás en el pizarrón, la ensayás y llegada su hora la ejecutás.
dijo recientemente, en un reportaje durante el Mundial de Fútbol, el director técnico de la Selección Argentina, Diego Maradona, elegido como mejor jugador de fútbol del mundo en el siglo XX.
Arnaldo Rascovsky, 1908-1995, psicoanalista argentino, apareció en la sección de espectáculos en una nota de fines de la década del 80. Esta crónica informaba acerca de una fiesta donde el protagonista era Maradona. Arnaldo opinó, claro y preciso, sin dejar lugar a dudas con su apreciación,
- Muchos cambios, muchas experiencias, con la historia que tiene, qué bien le vendría psicoanalizarse a este muchacho.
Eso vale para todos. A psicoanalizarse van las personas valientes, es ir para abrirse a un diálogo desnudo, descarnado, formado de exponer oscuridades y secretos, miserias y dolores, vergüenzas y cobardías, codicias y avaricias, necedades y obstinaciones; llegás hasta donde venzas tus resistencias. Y entonces sos el que hubieras sido en las mejores circunstancias de tu vida y la jugada que tenés en la cabeza, la ponés en palabras, la dibujás en el pizarrón, la ensayás y llegada su hora la ejecutás.
HUGO GUERRERO MARTHINEITZ, EL PERUANO PARLANCHÍN
Una noticia de la radio. En su programa Talento Argentino Carlos Polimeni informa que Hugo Guerrero Marthineitz está internado en una clínica psiquiátrica, en estado de desnutrición, a sus 86 años.
De la legendaria voz del “peruano parlanchín” –así se anunciaba- no hay grabaciones, así que Carlos Polimeni invita a los recuerdos de los oyentes y a quien tenga sus audios para compartirlos.
De niño me gustaba escuchar El Show Del Minuto. Apareció en 1958 con una breve incursión musical acompañada de sus comentarios y su inconfundible risa. Fue una compañía durante años. En 1968 lideró con su programa de la tarde. Una demostración: tuvo atrapado a su público durante una semana, leyendo el primer capítulo de una novela. Algunos, antes de que apareciera el nombre de Queequeg, sabíamos de qué se trataba. Era un secreto entre Hugo y quien de su público identificara esa lectura.
En aquellos años fue el primero que habló. Hasta ese entonces, los locutores no hablaban espontáneamente, leían o recitaban hasta los diálogos, al igual que los periodistas y comentaristas. Y nadie reía.
En la década del 70 condujo los domingos por la tarde los afamados conciertos en la iglesia de Santo Domingo. Muchos de los artistas, músicos y cantores que conocimos surgieron gracias a su apoyo, en este ciclo y con la difusión en su programa de la radio.
En 1984 reinó en la televisión nocturna con su programa A Solas. Con un decorado austero, un par de sillas y una mesa, con el piso y el fondo azules, dialogando con sus invitados. El público lo siguió fielmente durante los meses que permaneció en el aire.
Hugo Guerrero Marthineitz, gracias por reír, gracias por hablar. Gracias por acompañar.
De la legendaria voz del “peruano parlanchín” –así se anunciaba- no hay grabaciones, así que Carlos Polimeni invita a los recuerdos de los oyentes y a quien tenga sus audios para compartirlos.
De niño me gustaba escuchar El Show Del Minuto. Apareció en 1958 con una breve incursión musical acompañada de sus comentarios y su inconfundible risa. Fue una compañía durante años. En 1968 lideró con su programa de la tarde. Una demostración: tuvo atrapado a su público durante una semana, leyendo el primer capítulo de una novela. Algunos, antes de que apareciera el nombre de Queequeg, sabíamos de qué se trataba. Era un secreto entre Hugo y quien de su público identificara esa lectura.
En aquellos años fue el primero que habló. Hasta ese entonces, los locutores no hablaban espontáneamente, leían o recitaban hasta los diálogos, al igual que los periodistas y comentaristas. Y nadie reía.
En la década del 70 condujo los domingos por la tarde los afamados conciertos en la iglesia de Santo Domingo. Muchos de los artistas, músicos y cantores que conocimos surgieron gracias a su apoyo, en este ciclo y con la difusión en su programa de la radio.
En 1984 reinó en la televisión nocturna con su programa A Solas. Con un decorado austero, un par de sillas y una mesa, con el piso y el fondo azules, dialogando con sus invitados. El público lo siguió fielmente durante los meses que permaneció en el aire.
Hugo Guerrero Marthineitz, gracias por reír, gracias por hablar. Gracias por acompañar.
miércoles, 7 de julio de 2010
Después del regreso. Saldos del mundial
Perdida la chance de pasar al escalón siguiente en el mundial, aparecen comentarios en la Web interpretando, desde distintos ámbitos profesionales, las consecuencias sobre la población. Es una propuesta de interés, puede ayudar a quienes se sirvan de estos aportes y traigo lo mío, sobre lo que me ha llamado la atención. No he encontrado que se tenga en cuenta el stress presente en estas situaciones de competición. El interés de todos los participantes, equipos y público, es ganar, a eso apuntan con su pretensión, y también es participar. No más comenzar es el premio de estar entre los 32 mejores equipos del mundo.
Hans Seyle, científico austriaco, residente en Canadá, propuso el nombre de stress para la entidad clínica que describió en 1936.
Lo definió como la respuesta inespecífica del organismo frente a condiciones agradables o desagradables, con consecuencias asimismo agradables o desagradables.
Que la respuesta sea inespecífica y que sus consecuencias, sean agradables o desagradables, produzcan igual efecto, requería definiciones complementarias que brinden claridad a esta propuesta. Las definiciones accesorias de eustress y distress cobraban importancia.
Eustress, el buen stress, la respuesta a condiciones agradables, ocasiona menos daños que distress, el mal stress, la misma respuesta psicobiológica a condiciones desagradables.
Apunta a demostrar que como tomes las cosas determinará el éxito de tu adaptación a los cambios, pero que de todas maneras te dañará, aunque sea en menor grado.
Desde esa presentación de 1936, el uso del término stress se extendió y se ramificó en múltiples vías de estudio, tratamiento y comprensión.
En su generalización, todo el mundo usa la palabra stress para hablar de la presión y agobio en cualquier situación.
Pero eustress y distress no han prendido en el discurso popular. Aparecen en algún trabajo sobre el tema, en una breve referencia inicial, para señalar que se definieron en su momento y se pasa a hablar de stress, que es el nombre que permanece firme. En escasas oportunidades se va más allá. Es que al hablar de stress todos tenemos en mente el distress. No es un reduccionismo ocioso de parte del público, profesional o lego. El buen stress, el eustress, requiere otra labor. Pide un enfoque más amplio, una visión más rica.
Está a punto de atropellarte un vehículo. Funcionan tus mecanismos de stress. Alerta los sentidos, acelerado el pulso, cortisol extra en tu sangre, saltas para evitar el impacto que te dañaría.
De acuerdo a las condiciones de la definición clásica, es distress. Pero si evitaste el accidente, nadie te convencerá de que no es un buen stress, lo que se llama eustress.
Y en estos ejemplos sencillos estamos más cerca de la cuestión central planteada por Selye en 1956: el significado conque inscribimos nuestras acciones, lo que llamó “cómo lo tomes”.
En las horas previas al arribo de nuestro equipo, diversos comentarios de profesionales especializados en deporte dieron a la figura del Director Técnico de la selección, Diego Maradona, el peso de agravante –esta es la palabra que repiten- de la consecuencias sobre la población. La realidad los desmintió. Más de 10000 personas fueron a recibir a nuestra selección el domingo 4 de julio. Los canales de televisión cubrieron el acontecimiento y, al entrevistar al público, surgió que todos “hacían el aguante al Diego” en primer lugar y a toda la selección. Su deseo era que Diego siga como DT.
Esta situación inesperada obligó a juegos de cintura a los medios públicos. Algunos cambiaron y otros siguieron en su postura. El día lunes un periodista lo minimizó así,
- 10000 personas sobre 9 millones de Buenos Aires y el conurbano ¿qué porcentaje es? No representa nada.
Con semejante criterio, un número de 300 mil personas –a todas luces impresionante- tampoco sería representativo, es apenas el 3% de esa población. Los días van pasando y en las múltiples encuestas que preguntan si Diego debe continuar o no, las respuestas se ubican alrededor del 60% a favor de su continuidad.
Los programas de reducción de stress se acercan al tema con categorías insuficientes. Llaman stress a todo saldo de las acciones humanas.
No registran que puedes estar cansado, no se han enterado de que fracasas al triunfar, no saben que amarga es la gloria, no han advertido que cuanto más cerca estás de tu meta, más difícil se te hace seguir y más fácil es resignarte a conservar lo que conseguiste, diciéndote a ti mismo
- ya conseguí casi todo, ¿para qué arriesgarlo?
Párrafos en cursiva tomados de DESAFIO DE BIENESTAR Viviendo mas allá del stress.
Hans Seyle, científico austriaco, residente en Canadá, propuso el nombre de stress para la entidad clínica que describió en 1936.
Lo definió como la respuesta inespecífica del organismo frente a condiciones agradables o desagradables, con consecuencias asimismo agradables o desagradables.
Que la respuesta sea inespecífica y que sus consecuencias, sean agradables o desagradables, produzcan igual efecto, requería definiciones complementarias que brinden claridad a esta propuesta. Las definiciones accesorias de eustress y distress cobraban importancia.
Eustress, el buen stress, la respuesta a condiciones agradables, ocasiona menos daños que distress, el mal stress, la misma respuesta psicobiológica a condiciones desagradables.
Apunta a demostrar que como tomes las cosas determinará el éxito de tu adaptación a los cambios, pero que de todas maneras te dañará, aunque sea en menor grado.
Desde esa presentación de 1936, el uso del término stress se extendió y se ramificó en múltiples vías de estudio, tratamiento y comprensión.
En su generalización, todo el mundo usa la palabra stress para hablar de la presión y agobio en cualquier situación.
Pero eustress y distress no han prendido en el discurso popular. Aparecen en algún trabajo sobre el tema, en una breve referencia inicial, para señalar que se definieron en su momento y se pasa a hablar de stress, que es el nombre que permanece firme. En escasas oportunidades se va más allá. Es que al hablar de stress todos tenemos en mente el distress. No es un reduccionismo ocioso de parte del público, profesional o lego. El buen stress, el eustress, requiere otra labor. Pide un enfoque más amplio, una visión más rica.
Está a punto de atropellarte un vehículo. Funcionan tus mecanismos de stress. Alerta los sentidos, acelerado el pulso, cortisol extra en tu sangre, saltas para evitar el impacto que te dañaría.
De acuerdo a las condiciones de la definición clásica, es distress. Pero si evitaste el accidente, nadie te convencerá de que no es un buen stress, lo que se llama eustress.
Y en estos ejemplos sencillos estamos más cerca de la cuestión central planteada por Selye en 1956: el significado conque inscribimos nuestras acciones, lo que llamó “cómo lo tomes”.
En las horas previas al arribo de nuestro equipo, diversos comentarios de profesionales especializados en deporte dieron a la figura del Director Técnico de la selección, Diego Maradona, el peso de agravante –esta es la palabra que repiten- de la consecuencias sobre la población. La realidad los desmintió. Más de 10000 personas fueron a recibir a nuestra selección el domingo 4 de julio. Los canales de televisión cubrieron el acontecimiento y, al entrevistar al público, surgió que todos “hacían el aguante al Diego” en primer lugar y a toda la selección. Su deseo era que Diego siga como DT.
Esta situación inesperada obligó a juegos de cintura a los medios públicos. Algunos cambiaron y otros siguieron en su postura. El día lunes un periodista lo minimizó así,
- 10000 personas sobre 9 millones de Buenos Aires y el conurbano ¿qué porcentaje es? No representa nada.
Con semejante criterio, un número de 300 mil personas –a todas luces impresionante- tampoco sería representativo, es apenas el 3% de esa población. Los días van pasando y en las múltiples encuestas que preguntan si Diego debe continuar o no, las respuestas se ubican alrededor del 60% a favor de su continuidad.
Los programas de reducción de stress se acercan al tema con categorías insuficientes. Llaman stress a todo saldo de las acciones humanas.
No registran que puedes estar cansado, no se han enterado de que fracasas al triunfar, no saben que amarga es la gloria, no han advertido que cuanto más cerca estás de tu meta, más difícil se te hace seguir y más fácil es resignarte a conservar lo que conseguiste, diciéndote a ti mismo
- ya conseguí casi todo, ¿para qué arriesgarlo?
Párrafos en cursiva tomados de DESAFIO DE BIENESTAR Viviendo mas allá del stress.
lunes, 5 de julio de 2010
El peso de los insultos en el fútbol en una anécdota del Profesor Córdoba
El lunes 28 de junio pasado en el programa de televisión Un Mundo Perfecto, Roberto Pettinato, su conductor, preguntó a sus invitados sobre el efecto que les provocaban los insultos en la cancha.
El Profesor Daniel Córdoba respondió que siendo Director Técnico de Estudiantes de La Plata, para la época en que había muerto su hijo Juan, salió a la cancha con el equipo y alguien del público le gritó un insulto muy duro, de esos que lastiman,
- ¡Eh, Córdoba! ¡Andá a cuidar a tu hijo!
Y definió el desenlace,
- De inmediato bajaron unos hinchas y lo surtieron para que se arrepienta.
Concluyó El Profe,
- Por lo demás, los insultos que te gritan te agregan adrenalina para ganarles.
Para mí fue una pregunta atinada, que abre a un panorama sobre uno de los estresores más fuertes, que te insulten en público, ante miles de personas, y todo un compromiso personal la respuesta de Daniel Córdoba, que, atacado en circunstancias de pérdida tan dolorosa, agrega el plus de una conclusión, de las que aportan para vivir mejor:
- Lo mismo con lo que pretenden dañarte, lo tomas para fortalecerte.
Sin vueltas y con acierto.
El Profesor Daniel Córdoba respondió que siendo Director Técnico de Estudiantes de La Plata, para la época en que había muerto su hijo Juan, salió a la cancha con el equipo y alguien del público le gritó un insulto muy duro, de esos que lastiman,
- ¡Eh, Córdoba! ¡Andá a cuidar a tu hijo!
Y definió el desenlace,
- De inmediato bajaron unos hinchas y lo surtieron para que se arrepienta.
Concluyó El Profe,
- Por lo demás, los insultos que te gritan te agregan adrenalina para ganarles.
Para mí fue una pregunta atinada, que abre a un panorama sobre uno de los estresores más fuertes, que te insulten en público, ante miles de personas, y todo un compromiso personal la respuesta de Daniel Córdoba, que, atacado en circunstancias de pérdida tan dolorosa, agrega el plus de una conclusión, de las que aportan para vivir mejor:
- Lo mismo con lo que pretenden dañarte, lo tomas para fortalecerte.
Sin vueltas y con acierto.
domingo, 4 de julio de 2010
DE REGRESO
Domingo 4 de julio de 2010 por la tarde. La selección argentina regresa a casa. Miles de argentinos, el número es impreciso al momento de escribir estas líneas, se volcaron a (al aeropuerto de) Ezeiza para recibirlos.
Durante el día, en todos los medios, gráficos, radio, televisión, periodistas, deportivos o no, conductores, locutores, comentaristas, preparaban las críticas para nuestro equipo, jugadores y director técnico. Magia de la comunicación, rebobinaron su posición y se acercaron a las imágenes reales, imágenes de argentinos de todas partes, esto es, incluyendo localidades del conurbano alejadas del punto de arribo, que iban en familia y con sus vecinos a recibir a los ídolos.
Por las noticias hemos sabido de la frialdad con que fueron recibidos los equipos de otros países, incluso algunos fueron insultados, apedreados o suspendidos por años.
Nosotros cantábamos
- ¡Diego te queremos!
-- ¡Los bancamos!
Y no nos privamos de corear nuestro estribillo más famoso
- ¡Vamos, vamos a ganar!
No importa este resultado. Como decían a las cámaras de televisión que se acercaban al público en Ezeiza,
- ¡queremos ponernos en carrera para el Mundial de 2014, para la copa América de 2011!
- ¡Diego: queremos que sigas!
Para decirlo en argentino.
- ¡flor de aguante que hacemos!
Durante el día, en todos los medios, gráficos, radio, televisión, periodistas, deportivos o no, conductores, locutores, comentaristas, preparaban las críticas para nuestro equipo, jugadores y director técnico. Magia de la comunicación, rebobinaron su posición y se acercaron a las imágenes reales, imágenes de argentinos de todas partes, esto es, incluyendo localidades del conurbano alejadas del punto de arribo, que iban en familia y con sus vecinos a recibir a los ídolos.
Por las noticias hemos sabido de la frialdad con que fueron recibidos los equipos de otros países, incluso algunos fueron insultados, apedreados o suspendidos por años.
Nosotros cantábamos
- ¡Diego te queremos!
-- ¡Los bancamos!
Y no nos privamos de corear nuestro estribillo más famoso
- ¡Vamos, vamos a ganar!
No importa este resultado. Como decían a las cámaras de televisión que se acercaban al público en Ezeiza,
- ¡queremos ponernos en carrera para el Mundial de 2014, para la copa América de 2011!
- ¡Diego: queremos que sigas!
Para decirlo en argentino.
- ¡flor de aguante que hacemos!
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